UN GAUCHO DE NOMBRE OSCURO Y LEGADO LUMINOSO

"Por el camino, que fingía un arroyo de tierra, caballo y jinete repecharon la loma, difundidos en el cardal. En un momento la silueta doble se perfiló nítida sobre el cielo, sesgado por un verdoso rayo de atardecer. Aquello que se alejaba era más una idea que un hombre. Y bruscamente desapareció, quedando mi meditación separada de su motivo."

La persona detrás del personaje.
Foto: Archivo General de la Nación.

El 1 de julio de 2026 se cumplieron 100 años de la publicación de “Don Segundo Sombra”, la novela de Ricardo Güiraldes, una obra central en la literatura no solo de Argentina, sino también de toda Hispanoamérica.

EL AUTOR

Ricardo Güiraldes nació el 13 de febrero de 1886 y pasó gran parte de su vida entre Buenos Aires, Europa y “La Porteña”, su estancia paterna en San Antonio de Areco, en el interior bonaerense. Allí conoció las tradiciones del mundo rural y, sobre todo, a Don Segundo Ramírez, en quien se inspiró para crear el personaje que la daría a la histórica novela gauchesca.

Su interés y fascinación por el gaucho fue plasmado primero en sus pinturas y dibujos, y más tarde en su literatura.

En octubre de 1927, Guiraldes falleció en Paris y en noviembre sus restos fueron trasladados a San Antonio de Areco, donde su féretro acompañado por centenares de paisanos a caballo.

Ricardo Güiraldes (1886-1927).
Foto: argentina.gob.ar

Don Segundo Sombra es, sin dudas, su obra más importante, pero no la única. De hecho, en la Biblioteca Nacional existe la Sala del Tesoro el Fondo Ricardo Güiraldes donde, junto a una primera edición de esa novela, se conserva también una serie de carpetas y cuadernos con manuscritos de “El cencerro de cristal”, “Cuentos de muerte y de sangre”, “Raucho”, “Rosaura” y “Xaimaca”, así como de artículos y textos en prosa y poesía publicados en las revistas Proa, Martín Fierro y el diario La Nación. Además, contiene materiales y notas de trabajo y correspondencia con Borges, Victoria Ocampo, Jules Supervielle y Valéry Larbaud.

LA OBRA

Don Segundo Sombra narra el viaje del joven huérfano Fabio Cáceres, quien, de la mano de su mentor, el gaucho Don Segundo Sombra, aprende el oficio rural y se va creciendo. Hasta convertirse en el hombre que se espera de él. Está escrita en primera persona y Fabio nos muestra valores como la lealtad, la valentía y la nobleza.

Es un retrato nostálgico, y a la vez poético, de la vida en la llanura pampeana, las arduas tareas del baqueano y la riqueza del campo, y resalta también la libertad, el coraje y la sencillez del gaucho, un ícono de la argentinidad.

Y utiliza un lenguaje rural combinado con una prosa lírica que la hace única dentro del género iniciado por Hilario Ascasubi, Bartolomé Hidalgo, Estanislao del Campo y José Hernández.

Portada de la primera edición.
Foto: argentina.gob.ar

La primera edición de 1926 constó de
2.000 ejemplares, que se agotaron en menos de tres meses. Para octubre de ese año se imprimió una nueva tirada de 5.000. Al año siguiente, en 1927, Don Segundo Sombra ganó el Premio Nacional de Literatura.

La novela fue muy valorada en Europa y América Latina. En junio de 1928, el gran escritor argentino Jorge Luis Borges publicó en la revista Síntesis una reseña titulada El lado de la muerte en Güiraldes: “La patria —si nuestra observación y nuestra esperanza son, de hecho, proféticas— seguirá escuchando con ganas a Don Segundo Sombra y a cuanto se relacione con él. Ricardo, creador o historiador de esa inmortalidad sufrida y fornida, ocupará los años también. Cuando esto se realice… se recuperará esta siempre axiomática verdad que es hoy paradójica: el hombre puede ser más que la obra, el escritor que el libro (...)”.

Para la crítica especializada, Don Segundo cierra el ciclo del gaucho rebelde abierto por el Martín Fierro y continuado en la saga de Juan Moreira y Hormiga Negra.

Una obra fundamental que custodia los principios y las tradiciones de nuestra cultura.

EL MUSEO

En San Antonio de Areco, la casa de Don Segundo Sombra, funciona el Museo Gauchesco Ricardo Guiraldes, el cual se encuentra dentro del Parque Criollo, un complejo de 97 hectáreas que se divide en dos sectores principales: uno, la pulpería La Blanqueada, que incluye La Blanqueada, La Tahona, el Galpón de carruajes, el Taller de Telares, La Ermita, El Palomar y La Matera; el otro, la Casa del Museo, que comprende la Sala Ricardo Güiraldes, la Pinacoteca Alberto Güiraldes, la Sala Don Segundo Sombra, el Vestíbulo, la Sala Fabio Cáceres y salas de exposiciones temporarias Adelina del Carril.

El Museo Gauchesco de Areco.
Foto del propio museo.

La colección del museo fue conformada por la
donación de piezas y obras de vecinos de San Antonio de Areco entre 1937 y 1938. El acervo incluye piezas relacionadas con la vida y obra de Güiraldes como libros, manuscritos, objetos personales y fotografías.

También hay objetos que reflejan la vida el gaucho, en cuanto a usos y costumbres, como armas, recados, ponchos, platería, soguería y mobiliario.

Mientras que en la pinacoteca se exhiben obras de reconocidos artistas plásticos de principios del siglo XX que se inspiraron en el paisaje pampeano, como Florencio Molina Campos, Alberto Güiraldes, Hermenegildo Anglada Camarasa, Eduardo Sívori, Pedro Figari, entre otros.

A su vez, en el Parque Criollo se encuentran dos Monumentos Históricos de la Nación: la pulpería La Blanqueada y el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, reconocidos como tales en 1999, por decreto presidencial.

Parte del monumento histórico.
Foto: Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes.

Respecto al museo, en diciembre de 1936 y a instancias del entonces intendente de Areco, José Güiraldes -hermano del escritor- se realizó una exposición de carácter tradicional en el edificio de la vieja Municipalidad.

Hubo diferentes actividades y el evento de amplia concurrencia, tras lo cual, se creó una escuela de telares, lo que atrajo aún más al público, que viajaba desde distintos puntos de la provincia y la ciudad de Buenos Aires para disfrutar de este patrimonio.

Esta situación impulsó que el 16 de octubre de 1938 finalmente abriera sus puertas el museo que se puede visitar hasta la actualidad.


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